Top Comunicación – Las pequeñas empresas también pueden tener Brand Lovers

Dentro de este marco, el mercado se convierte en una masa de compañías, muchas de ellas con recursos limitados, productos o servicios similares enfocados a un mismo público objetivo.

Es en este punto donde la estrategia de diferenciación entra en juego para aportar soluciones y llegar a un objetivo enfocado en aumentar la notoriedad y las ventas respecto a la competencia. La opción más común en las pequeñas empresas es apuntar hacia una ventaja competitiva racional, destacando ciertos beneficios de la compañía para ganar nuevos clientes y ampliar la cuota de mercado.

Esta opción es válida y puede resultar exitosa pero no es la única vía para hacer crecer una marca. Existe la posibilidad de que haya alguien que nos pueda ayudar a llegar a aumentar el éxito sin necesidad de grandes inversiones en publicidad: nuestros clientes.

Persiguiendo el mismo objetivo, esta estrategia se enfoca en dejar de lado los esfuerzos centrados en el volumen (de ventas a conseguir, de inversiones a destinar, de acciones a desarrollar…) y centrar su interés en convertir a los usuarios que ya nos conocen en prescriptores de marca o Brand lovers, fieles compradores vinculados emocionalmente con la marca.

En términos generales, tendemos a pensar que este tipo de vínculos afectivos entre marcas y clientes solo existen entre grandes compañías y sus clientes. Pero a la práctica, toda empresa con un stoytelling cercano puede ofrecer experiencias reales extrapolables al día a día del consumidor creando entre ellos una relación de incondicionalidad.
— Leer en www.topcomunicacion.com/noticia/11188/las-pequenas-empresas-tambien-pueden-tener-brand-lovers

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.