Bioeconomía | Economía | EL PAÍS

Frente a la degradación del medio ambiente, la idea que subyace en el análisis económico “de mercado” es que el mismo progreso económico (crecimiento) que ha generado la contaminación será el que, tecnología mediante, acabe con ella. Es la lógica inherente del precio. Si es más rentable no contaminar que hacerlo, la línea de acción-producción caerá por su propio peso tarde o temprano hacia el producto más limpio y ecológico. El argumento es parcialmente correcto porque desprecia dos factores importantes en cualquier desarrollo del mercado o producción. Existe una inercia o viscosidad que retrasa la adopción de las tecnologías más rentables hasta que su aplicación se ha convertido en infalible y su coste es similar o inferior a la tecnología anterior. Hay que contar también con la persistencia de modos de producción que han podido adaptarse a la nueva tecnología ecológica y que seguirá encontrando márgenes de rentabilidad incluso con costes algo más elevados.
— Leer en elpais.com/economia/2018/07/06/actualidad/1530895162_800912.html

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