Erarr es humano

El indestructible poder del hacer bien las cosas. Ser prolijo y cuidadoso, ser ordenado y colaborativo. Juntas o separadas, son armas mortíferas para desarrollarnos competentemente en estas, las industrias creativas.

Pero antes de eso, antes de hacerle check a todo ese hermoso listado de sinónimos, alzo las honorables banderas de la carabela llamada “El error”.

“Algunos se equivocan por temor a equivocarse.” leí en una vez en gráfica tributo a Gotthold Ephraim Lessing (Dramaturgo alemán).

Y bueno, después de esta frase debería terminar esta humilde columna. Porque dice todo lo que siento y tengo ganas de hablar.

Creo en el error… padre todopoderoso. Creador del cielo y de la tierra, ¡¡perdón, perdón!!. Creo en el error como parte de nuestro desarrollo personal, emocional, espiritual y profesional. Y por lo que veo, leo y escucho, todos estamos de acuerdo con ello, o al menos ya estamos dándole ricos tanques de oxígeno a la paciencia respecto a esto.

El error de esta nueva década, nace porque también asumimos que hoy por hoy las cosas son más cambiantes de lo que queremos y necesitamos. “Cambia, todo cambia”. Desde las tecnologías, el gusto personal, el estado de ánimo, la opinión, hasta la forma de peinarnos de un día a otro. El que no cambia (dicen) o se no adapta a lo nuevo, siempre irá un paso atrás y esto obvio, daña.
— Leer en www.elpublicista.es/articulos/erarr-es-humano

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